YOGA VISUAL PARA MEJORAR TU VIDA

Durante más de 30 años he ejercido como óptico-optometrista y en los últimos 15 he compaginado la óptica con clases y talleres de kundalini yoga.  

Moviéndome entre ambos mundos quiero utilizar mis conocimientos de ambas tecnologías para que las personas que tienen problemas oculares puedan resolver muchos de ellos sin la necesidad de usar gafas o lentillas.

Hoy me dedico por entero a la enseñanza del yoga y realizar sesiones de coaching personal y grupal.

No obstante, mi antigua profesión que tantas alegrías y aprendizajes ha traído a mi vida sigue latente y en este momento es un apoyo fundamental para el proyecto de yoga visual que os presento.

No es algo nuevo para mí, pues durante los últimos tres años, antes del cierre de mi negocio, estuve realizando talleres de yoga ocular en la propia óptica y tengo que decir que fue una experiencia muy gratificante para las y los participantes y también para mí.

Así que mi propósito es seguir realizándolos con el objetivo de mejorar la visión y reducir el estrés visual y mental, que lamentablemente está tan instaurado en nuestra sociedad actual.

Hoy en día nuestro estilo de vida nos carga de tensiones y de estrés. Esto nos impide disfrutar de nuestro ser auténtico y por supuesto afecta a nuestro cuerpo físico, incluidos nuestros ojos.

Así mismo, la mayoría pasa muchas horas en delante de un ordenador por cuestiones laborales y cuando sale de trabajar continua con la pantalla del móvil.

¡Demoledor para la salud visual! ¡Y también mental!

Cuando trabajaba en la óptica, cada día venían personas a graduarse porque querían ver bien.

Pero… ¿qué es realmente ver bien? ¿consiste sólo en percibir los objetos nítidamente?

En mi opinión, no basta con obtener esa nitidez. Se trata de sentir comodidad, de ver mejor, de ver más allá y sobre todo percibir la intensidad de los colores que nos ofrece cada circunstancia que vivimos.

Nuestros ojos no están aislados del resto del cuerpo. A través de ellos recibimos la mayoría de la información total. Cuando comenzamos a ver borroso, nos sentimos incómodos y acudimos al especialista. Cambiamos gafas o lentillas y todo parece colocarse de nuevo.

Esto, desde luego, es muchas veces necesario, pero no siempre. Muchos de los problemas visuales se deben a tensiones musculares que afectan a la acomodación y adaptación de nuestro sistema visual a las circunstancias concretas que vivimos.

Se hace por ello necesario relajar dichas tensiones y construir hábitos de visión y de vida nuevos.

Y ahí es donde entra en juego técnicas como el yoga, además de otras como masaje facial, control de la respiración, meditación, etc…

La creación de nuevos hábitos llevará tiempo y verdadero empeño y perseverancia, pero la mejoría en la calidad de nuestra calidad de vida y de visión hace que merezca la pena probarlo.

¿Os animáis?

Si es así te invito a acompañarme en esta aventura de conocimiento de nuestra visión externa e interna.

Aprenderemos cómo mejorar la agudeza visual, a aliviar la fatiga visual, a eliminar los dolores de cabeza debidos a la tensión ocular y en definitiva, aunque no podamos prescindir de nuestros lentes, adquiriremos una nueva forma de entender lo qué ves y cómo lo ves.

El primer paso para el cambio es hacerte consciente de tus hábitos visuales y cuales de ellos están produciendo la tensión.

Quizá trabajes muchas horas con el ordenador, o estás preparando unas oposiciones y al final del día sientes dolor de cabeza, o tu agotamiento durante la semana hace que los viernes experimentes una bajada de agudeza visual.

Estas y otras muchas situaciones se dan cuando estamos tensas/os y no reparamos en incluir en nuestra vida estrategias específicas para mantener y mejorar la salud ocular.

Vamos a dar el primer paso:

Toma conciencia de tus hábitos visuales

¿Cuántas al día pasas haciendo tareas en visión cercana?

¿Cuántas horas usas móviles o tabletas fuera del horario laboral?

¿Qué posturas adquieres cuando estás sentada/o frente al ordenador?

Cuando lees, ¿lo haces sentada/o o tumbada/o?

Si estudias ¿cómo es la luz que utilizas para hacerlo?

¿En que posición ves la televisión?

¿Sientes dolor de cabeza durante el día? ¿En qué zona específica?

A veces, al final de la jornada laboral ¿te cuesta concentrarte y tienes que releer algunas cosas para realmente entender lo que estas leyendo?

¿Te gusta leer y has dejado de hacerlo porque te supone demasiado esfuerzo?

Hoy, únicamente observa y sé consciente de tus hábitos visuales y posturales. Observa también qué síntomas tienes después de realizar tareas en visión próxima durante algún tiempo.

Ser consciente de qué está ocurriendo en tu vida y de tus hábitos personales es el primer paso para comenzar la transformación hacia una situación mejor.

Por Mar Bueno
Optico-optometrista
Instructora de kundalini yoga

Si estás interesada/o en el yoga visual y quieres mantenerte actualizada/o sobre las distintas técnicas de yoga visual y las actividades que iré realizando, te invito a formar parte del grupo de facebook Yoga visual con Dharam Prakash”