Falsos mitos sobre la menopausia

Son muchos los mitos que circulan alrededor de la menopausia que siembran muchas dudas sobre qué es y cómo se vive esta fase de la vida. Hemos heredado muchas creencias «negativas» sobre este periodo. Tradicionalmente se la ha asociado con vejez, con decadencia física y con la pérdida de algunas de nuestras facultades.

No es de extrañar que ante este panorama muchas mujeres sientan angustia o temor de que llegue ese momento. Sin embargo, mi opinión es que existe un profundo desconocimiento de lo que sucede en nuestro cuerpo y nuestro cerebro. Además, muchas de las informaciones no son del todo verdad.

Quiero con este artículo deshacer algunos de esos mitos que producen preocupación y que inquietan a muchas mujeres que se acercan a la madurez.

  • La menopausia es una enfermedad. La realidad es que no es ninguna enfermedad. Se trata del cese de la menstruación y del fin de la función reproductora. Es un proceso natural por el que pasamos todas las mujeres.
  • Todas las mujeres sufren los mismos síntomas. Es cierto que los cambios hormonales que se producen en esta época pueden producir distintos síntomas físicos como los sofocos, sudores nocturnos, insomnio, pérdida de memoria o alteraciones emocionales como ansiedad o depresión. La realidad es que indudablemente todas las mujeres llegamos a esta etapa tarde o temprano, aunque no todas experimentamos los mismos síntomas. Un 20% de mujeres pasan por la perimenipausia casi sin enterarse. Muchas otras dicen tener algún síntoma durante un periodo de tiempo relativamente corto, mientras que existen las que padecen un gran número de síntomas y durante largo tiempo. Es decir, cada mujer es diferente y vive los cambios de manera distinta. Depende en parte del estilo de vida que haya llevado hasta ese momento. Mujeres que han realizado ejercicio regularmente, que se alimentan saludablemente y cuidan su cuerpo, suelen tener mejores experiencias que las que no lo han hecho hasta el momento. También influyen los pensamientos y creencias sobre sobre la menstruación, la menopausia y el papel que como mujer crees tener en el mundo.
  • Durante la menopausia se aumenta de peso Los cambios metabólicos y hormonales que ocurren durante la perimenopausia y despúés pueden producir cambios en la distribución de la grasa corporal y aumento de peso. Sin embargo, cada vez es más frecuente que las mujeres de 50 años o más adopten hábitos de vida saludables como tener una buena dieta y realizar ejercicio físico, lo que minimiza los cambios. Esto desmiente que la menopausia sea únicamente la causante del aumento de peso. Nada que no pueda revertirse con la práctica de ejercicio y un poco de autocuidado.
  • Todas las mujeres experimentan «sofocos» Aunque este síntoma es el rey de los trastornos en esta época, no es un síntoma obligatoria. De hecho, aunque el porcentaje es pequeño, hay mujeres que no los tienen nunca.
  • Cuando la primera menstruación ha sido a edad muy temprana la menopausia también lo será. Ningún estudio concluye que esto sea cierto. De nuevo es el estilo de vida lo que más influye. El estrés, una dieta inadecuada o el tabaquismo son algunos de los factores que se asocian con la aparición de la menopausia temprana
  • En la menopausia dejamos de producir estrógenos Contrariamente a la creencia popular de que los ovarios dejan de funcionar, la realidad es que existe cierta atrofia y se reducen sus funciones, por lo que la producción de estrógenos y progesterona disminuye notablemente aunque no del todo. Además el cuerpo sigue produciendo estrógenos en otras partes del cuerpo como las glándulas suprarrenales y la grasa corporal en pequeñas cantidades.
  • Las mujeres menopáusicas son unas histéricas Es cierto que los cambios hormonales propios de esta fase pueden producir cambios de humor, aunque eso no te convierte en una histérica. La palabra «histérica» que parece de uso exclusivo para la mujer no es un producto de la menopausia. Estos cambios de ánimo tienen más que ver con la personalidad de cada mujer, con su experiencia vital y con las creencias sobre la vida y sobre esta fase en concreto. En este momento casi el cien por cien de las mujeres hacemos una revisión de nuestra vida y tomamos conciencia, quizá por vez primera, de qué es lo que realmente queremos y lo que ya no estamos dispuestas a tolerar, A veces este descubrimiento nos lleva a reaccionar ante situaciones que ya no queremos en nuestra vida. Creo que en este momento seria conveniente hacer un ejercicio de autoconocimiento, reflexionar sobre cómo ponemos los límites y aprender a establecerlos desde la serenidad y la sabiduría que nos regala esta etapa. De esta manera no explotaremos y eliminaremos para siempre este falso mito
  • La menopausia acaba con tu vida sexual Esta falsa creencia está bastante extendida y nada más lejos de la realidad. En verdad, hay muchas mujeres que comienzan a disfrutar de su sexualidad en la manopausia. Quizá porque se sienten liberadas del miedo al embarazo o porque han comenzado a conocerse y ahora saben qué quieren y lo piden. Pueden existir ciertos inconvenientes que influyen en la falta del deseo sexual, como la sequedad vaginal, por ejemplo. Sin embargo hay formas de remediarlas para que eso no sea un obstáculo

Lo importante es cultivar el erotismo y éste se encuentra en el cerebro que es el mayor órgano sexual. Los seres humanos estamos diseñados para experimentar el placer en todas sus formas, también sexual y eso depende mucho de nuestros pensamientos y creencias. De igual forma es importante la relación que tengas contigo misma, y la actitud abrirte a recibir placer sin reservas. Esto hará que tus relaciones sexuales sean igual de buenas que antes de la menopausia, o incluso mucho mejores.

Como ves, hay muchas ideas que nos muestran la menopausia como una etapa negativa que te trae muchos síntomas molestos. Pese a todo ello, yo considero que es un nuevo principio. Un momento único para renacer y crear la vida que deseas.

En este momento la intuición se desarrolla y la energía creativa adquiere una nueva dimensión. Es tiempo de ser valientes, cambiar todas esas ideas, adoptar nuevos hábitos más saludables y más empoderantes, Es tiempo de aceptarte y amarte a ti misma, incondicionalmente. Es tiempo de eliminar la tensión y el estrés y permitirte experimentar los placeres de la vida para crear mayor vitalidad, más alegría y más abundancia.

Atrévete a dar el primer paso hacia tu transformación, deja que aflore tu verdadera esencia femenina y abre tu corazón y mente.

¡Lo mejor está empieza ahora!