MENOPAUSIA, ¡BIENVENIDA!

“Hay un mutismo sospechoso acerca de las posibles bondades de la transición menopáusica, quizá temiendo que pueda producirse un entusiasmo colectivo y contagioso por parte de las mujeres “afortunadamente sin regla”. Una rebelión de mujeres mayores, sabias y libres.”

                                                                                        Anna Freixas

Soy mujer y he cumplido los 55. Estoy en esa etapa que, ¡ojalá! todas las mujeres experimentemos: la menopausia.

Desde hace cuatro años estoy viviendo lo que ahora considero el gran momento de mi vida, quizá el mejor.

Es cierto que los primeros meses los viví con cierta desazón. Comencé a ganar más centímetros en mi cintura y abdomen, y aunque no tuve muchos de los síntomas asociados a la menopausia, como sofocos, mal sueño o depresión, sí padecí cierto desequilibrio emocional.

En mi práctica de meditación comencé a indagar el porqué de esos vaivenes en mis emociones y descubrí que yo, como tantas otras mujeres, tenía creencias erróneas sobre este tema.

Me di cuenta de que el estigma de que la menopausia es el final de la juventud, que a partir de ese momento dejamos de ser atractivas, que es el comienzo del deterioro físico y mental y tantas otras cosas, estaba muy arraigado en mi.

Ahí comenzó mi búsqueda para aprender todo sobre lo que estaba ocurriendo en mi cuerpo y en mi mente.  Investigué sobre los cambios fisiológicos y psicológicos que ocurren en la mujer cuando va avanzando en edad.

Seguí practicando yoga y meditación. Y me interesé por todo tratamiento complementario para sentirme bien, para recuperar mi vitalidad y mi energía.

Tengo que decir que después de algunos meses fui aclarando muchas de las cosas que me preocupaban.

En primer lugar, entendí que la MENOPAUSIA NO ES UNA ENFERMEDAD, como parece que se la trata en esta sociedad. Es un ciclo vital natural. De hecho en las comunidades donde se honra a la mujer madura, estas no sufren prácticamente ninguno de los síntomas menopáusicos.

En mi opinión  parece mucho más rentable tratarlo como enfermedad. La terapia hormonal sustitutiva reporta múltiples dividendos. Desde luego no soy una experta en ginecología y entiendo que en algunos casos pueda ser necesario, sin embargo creo que esto hace que las mujeres veamos nuestra menopausia como algo a tratar médicamente y no como el proceso natural que es.

En segundo lugar, una mujer con menopausia SIGUE SIENDO UNA MUJER , CON SU FEMINIDAD INTACTA.

Muy al contrario, en mi caso, este periodo me ha servido para interiorizar más en mi misma, conocerme más y entender qué significa ser mujer. Libre de las ataduras del pasado, con menos hormonas que me hacían volcarme hacia afuera, libre de responsabilidades del cuidado de hijos pequeños, hoy me concentro más en mí y en mis necesidades. Esto es un regalo que me ha llegado en esta maravillosa etapa. Ahora tengo tiempo para mí y para cuidarme.

Me encanta darme baños de sal, tener mi espacio para meditar, leer y escucharme a mi misma. Soy consciente de mis necesidades y reivindico el derecho a poder satisfacerlas. Realmente la relación conmigo misma ha mejorado exponencialmente en estos últimos años. Y creo que es un privilegio que en la actualidad, donde la esperanza de vida es mucho mayor, una  inmensa mayoría de mujeres podamos tener la experiencia de nuestra sabiduría.

En tercer lugar, LA MENOPAUSIA NO ES EL FINAL .  Es una época de cambios y de inicios de cosas nuevas. Es un momento de transformación. Ahora tenemos el tiempo, la experiencia y la sabiduría para llevar a cabo esos proyectos y sueños postergados.

Esta es una etapa donde podemos vivir con plenitud, podemos elegir vivir desde la seguridad y el coraje que tenemos todas. Es un momento de interiorización y autoconocimiento que nos puede dar muchas respuestas a qué es lo que realmente queremos en nuestra vida.

Es un periodo en el que podemos materializar nuestros sueños, porque nos tenemos a nosotras y es ahora cuando podemos conectar con ese increíble poder femenino de transformación. Es ahora cuando podemos conectar con nuestra creatividad infinita.

Ahora es el momento de ser lo que decidamos ser.

Toda nuestra energía está disponible para ello. Dale la bienvenida tu menopausia. Y vive este momento vital como el mejor momento de tu vida.

Yo lo siento así, indudablemente el yoga y el coaching me han ayudado a entender y vivir este ciclo de forma auténtica y plena y a generar mayor bienestar en mi vida.

Espero y confío que todas las mujeres honren y vivan con valentía, humor y compasión esta etapa. Que sea un nuevo renacimiento, una toma de consciencia para expresar lo que saben y lo que sienten, y ponerse en acción cuando sea necesario.

Quiero y deseo que cada mujer conecte con esa capacidad innata de alterar las cosas para facilitar su propio crecimiento y el de los que la rodean.

Que su capacidad sanadora sirva para liberar las memorias y los tabúes acerca de este tema ahora, y para las generaciones venideras.

Si quieres hacer de este proceso tu “opera magna” y quieres vivirlo en mayor bienestar y no sabes cómo hacerlo, yo puedo ayudarte.

A través de las sesiones de yoga y coaching y de mis talleres presenciales puedes aprender herramientas para ponerte en contacto con la mujer real que hay en ti, con tu verdadera identidad femenina.

Lograrás mayor bienestar en tu vida y vivirás la vida que quieres vivir.

Contacta conmigo

mar@yogaencasa.es

628012478