EL BUDA DE ORO

Hace tiempo leí una historia sobre una estatua de Buda que se encuentra en un templo en Bankok.

Hace más de 300 años esta imagen de oro macizo estaba en un templo custodiada por unos monjes budistas. Ante la inminente llegada del ejército birmano , dichos monjes decidieron cubrirla con arcilla para evitar que se la llevaran.

De esta manera cuando los birmanos llegaron, dejaron dicha imagen de Buda pues no mostraba el inmenso valor que tenía.

Desafortunadamente, todos los mojes fueron asesinados en el momento del saqueo y esto quedó en secreto.

Durante la década de los 50 y con motivo del traslado de esta imagen  a otro templo, ésta se cayó de la grúa que la transportaba. Cuando el lama que la custodiaba se acercó a comprobar los daños  notó que la figura tenía una grieta. La sorpresa fue que a través de esa grieta se dejaba ver algo reluciente. Fue entonces cuando vieron que tras esa capa de arcilla se escondía la imagen original.

Después de limpiar todo el barro que la cubría, la verdadera imagen de Buda apareció. Brillante y reluciente, mostrando su magnificiencia.

He recordado esta historia y he querido compartirla, porque me ha venido a la mente a colación del tema que hoy quería tratar.

Nosotros al igual que la imagen, estamos cubiertos por una capa de arcilla que esconde nuestro verdadero ser.

Desde nuestra

Quitarnos esa capa de barro de encima es la mayoría de las veces una tarea ardua, pues en ocasiones esa barrera es bastante gruesa
.

A veces, incluso, es necesario que antes de comenzar a hacerlo tengamos que sufrir una caída que nos agriete, para que notemos que hay un brillo que clama por hacerse visible.

Son esos momentos de crisis en los que parece que todo anda por los suelos donde de pronto encontramos ese pequeño rayo de luz que nos invita a deshacernos de todo lo que no nos deja ser lo que realmente somos.

Si somos capaces de reconocer esos momentos de oportunidad para conectar con nuestra verdadera identidad podemos acceder a todo ese material subconsciente y liberarlo.

Tu mente subconsciente ejecuta los programas aprendidos en nuestra experiencia de vida y lo hace sin rechistar. Es por eso que muchas veces nos encontramos repitiendo comportamientos sin saber el porqué hacemos lo que hacemos.

¿Te saboteas a ti misma/o continuamente?¿Reaccionas ante los conflictos de manera determinada, con el excusa: “es que yo soy así”?, ¿Postergas las cosas indefinidamente? ¿Piensas que tienes que trabajar duro para conseguir lo que quieres? ¿Cuánta prosperidad hay en tu vida? ¿Tengo relaciones auténticas o son compromisos?

Estas y otras preguntas te ayudarán a explorar cuáles son esos programas mentales que te impiden vivir en bienestar y ocultan tu verdadero valor.

Te animo a que las respondas y te formules algunas más para descubrir que es lo que te está limitando. Todos tenemos miedos y creencias que nos impiden vivir la vida plenamente.

La buena noticia es que, como seres humanos tenemos la capacidad de reprogramarnos. 

Todo parte de un pensamiento que nos lleva a tener un sentimiento/emoción y desde ahí actuamos.

Una vez que sabemos esto, podemos explorar a qué pensamientos nos enganchamos con asiduidad para descubrir esos hábitos impiden el vivir plenamente.

Tenemos una mente y podemos ponerla a nuestro servicio. Como yoguis y yoguinis hemos de aprender a dominarla. 

Desde luego existen innumerables técnicas para desaprender y limpiar toda esa basura que almacenamos en el subconsciente. Y cada persona resuena con alguna en especial.

Sin embargo lo que yo quiero hoy proponerte es lo que en mi experiencia ha sido más efectivo para liberarme de muchos miedos y muchos patrones que me paralizaban.

Desde mi punto de vista la meditación es la forma más poderosa de poder llevar a cabo esta tarea y encontrarnos con ese ser neutral, inocente y magnífico que todos, sin excepción, llevamos dentro.

Cuando meditas dejas de engancharte con el intelecto, te conviertes en el observador de tu vida. Con el tiempo llegas a profundizar cada vez más y puedes llegar a ese lugar de paz dentro de ti. Conectas con tu sabiduría y con esa energía creativa que de pronto te muestra un mundo de infinitas posibilidades.

Tomas conciencia de ti como ser espiritual teniendo una experiencia humana. En esa conciencia sabes que las cosas siguen pasando y tu comienzas a verlas desde otra perspectiva.

Y de pronto un día te das cuenta de que independientemente de las cosas que estén sucediendo tu ser real sigue inmutable, invencible, indestructible.

Que no eres lo que piensas ni lo que otros piensan de ti, eso es sólo el barro que te cubre. Y cuando en la meditación cada día aseas y perfumas tu Ser, surge el Buda de Oro que realmente eres.

Deja que ese Buda se exponga, que brille para ti y para el mundo. Comienza a meditar, paso a paso. Busca la forma de meditación más afin contigo.

Acude a grupos de meditación si al principio te cuesta hacerlo sola/o.

Te animo a practicar y a experimentarlo.

Y te invito a las meditaciones gratuitas que hacemos en el centro Terapias y Más los últimos viernes de cada mes.

Confío en que te sea de utilidad y si necesitas más información sobre alguna cosa, no dudes en ponerte en contacto conmigo a través de los comentarios o de mi pagina de facebook

Mil gracias.

Sat Nam.