LA PERFECCIÓN… NO EXISTE. Claves para vivir en armonía y paz contigo misma/o.

Hoy os traigo un artículo de una gran mujer y una excelente profesional. La psicóloga Ana León, directora del centro de psicología Enmadridpsicologos. En él nos habla de cómo el intento de ser perfectos nos lleva a una vivir una vida de gran insatisfacción. La mayoría de nosotros apelamos continuamente a ese sentido del deber que hemos adquirido desde temprana edad. En ocasiones nos exigimos al máximo, confundiendo la perfección con la responsabilidad. Nos llenamos de “deberías” y “tendrías” que nos alejan de nuestro bienestar y nuestra paz.
Ana nos da recursos para manejar este conflicto entre lo que realmente quiero y lo que se supone que debo hacer o ser.
Te animo a leerlo, vas a encontrar muchas claves para recuperar armonía natural. Sus palabras nos ayudan a entender que se puede ser feliz, sin ser perfectos.
Te aseguro que será muy útil.

 

La perfección… NO EXISTE.
Claves para vivir en armonía y paz contigo misma/o.

by Ana León

La sociedad, el entorno, la educación, muchos de los mensajes parentales giran, sin darnos cuenta, hacia la expectativa de la perfección.
Nadie se atreve a decirnos que tenemos que ser perfectos, ni siquiera nosotros nos lo decimos de esta forma, pero esta creencia tan fuerte y devastadora se esconde tras otras frases y mensajes, mucho más sutiles pero que, a fin de cuentas nos empujan y presionan hacia este: “debo de, tengo que, no debí de, no debiste de, tienes que, y si hubiera, como fui tan tonta de, lo hago si o si, no puedo fallar, no puede salir mal, como no lo consiga, las cosas han de…” ¿nunca has caído en ellas?
Ya son pocos los que nunca han escuchado el término ansiedad o estrés. Todos en algún momento de nuestra vida nos hemos podido ver reflejados en situaciones de agobio o de preocupación mantenida que no para y acaba convirtiéndose en rumiación, en un círculo vicioso, en dudas, dudas y más dudas.
La ansiedad es una señal de alarma, nos alerta de que algo no va bien. Hay diferentes razones para sentir ansiedad pero una de las más importantes son las altas expectativas que nos ponemos con respecto a algo, o lo que es lo mismo, intentamos SER PERFECTOS.
La única razón por la que alguien podría plantearse intentar ser perfecto sería para sentirse eternamente infeliz, porque NO ES POSIBLE. No estoy diciéndote nada nuevo, ¿verdad?, entonces, ¿por qué seguimos intentándolo?

EXPECTATIVAS VS REALIDAD
Vivimos negando lo que somos, rechazamos muchas veces nuestras cualidades, no queremos aceptar nuestras debilidades e intentamos convertirnos en determinadas cosas verdaderamente imposibles, al menos lo son de la manera en la que nos lo planteamos.
Nuestras expectativas frente a las situaciones o los acontecimientos sobre los que debemos tomar decisiones o afrontar, muchas veces NO SON REALISTAS. Y esto nos sucede en cualquier área de nuestra vida:

Con nuestra familia: debo estar siempre para cuando mis hijos me necesiten, tengo que complacer en todo lo posible a mi familia, no debo hacer nunca enfadar a mi madre, soy una mala hermana si me enfado con mis hermanos, mis padres deben siempre estar de acuerdo en mis decisiones…
En nuestro trabajo: debo ser excelente, los demás deben reconocer mi trabajo y esfuerzo, no puedo fallar, tengo que terminar siempre el trabajo en el menor tiempo posible aunque eso signifique que tenga que quedarme hasta altas horas trabajando, no puedo equivocarme en nada, ni en un email, ni en una llamada de teléfono, en nada, debo tener siempre ideas excelentes…
Con nuestros amigos, pareja: debo estar siempre que me necesiten, debo ser capaz de darme cuenta de lo que mi pareja necesita en cada momento, debo ser un buen amante, amigo, no debo caerle mal a nadie de mi entorno, deben aceptarme las personas que son importantes para mí, bueno, deben aceptarme todas las personas de mi alrededor….
Con nuestro entorno: debo tener mi casa siempre limpia, no debo acostarme si no he limpiado la cocina y guardado las cosas en el lavavajillas, no debo irme de casa sin hacer la cama…
Con nuestros estudios: debo ser excelente, no debo suspender porque sería horrible, debo ser complaciente siempre con mis profesores y compañeros, no debo cometer errores…
– Y un sinfín de deberías…

Muchas veces el lenguaje que utilizamos no es exactamente lo que yo he escrito ahora mismo, pero es un lenguaje sutil que puede significar lo mismo.
Comenzamos a ver la realidad en blanco o negro, me caes bien o me caes mal, o hago bien las cosas o las hago mal, o soy buena o de lo contrario soy un desastre de persona…
Empezamos a exigirnos, a tener altas expectativas y pretendemos ser perfectos. Ajusta tus expectativas para que sean realistas. Esto no significa que tengas que ser una persona negativa, solo que a veces pretendemos determinadas cosas que no son objetivas. De este modo créeme que tu calma aparecerá rápidamente.
Para ser feliz no necesitas ser perfecto, lo que necesitas es aceptarte tal y como eres, ser capaz de conocer tus debilidades, comprender si puedes mejorarlas, si no es posible aceptarlas, no rechazarlas, aunque no te guste, y si puedes mejorarlas hacerlo siempre desde el amor hacia ti mismo y el respeto. Confía, empieza a soltar y a liberarte de los dogmas autoimpuestos que no te permiten ser feliz.
Deja a un lado esa actitud exigente, autoritaria, rígida, inflexible y comienza a flexibilizar, a soltar, a entregar la responsabilidad de todo.

EL ERROR: TU MEJOR ALIADO
¿Quién le enseñó a la humanidad que equivocarse era malo? La verdad es que es una creencia que tenemos muy arraigada a nosotros mismos. No puedo equivocarme, si me equivoco será horrible, debo hacer las cosas siempre bien, si fallo seré un verdadero fracaso…
Rotundamente te digo que NO. Si no hay error no hay crecimiento, si no nos equivocamos no podemos progresar. La misma ciencia crece desde el error, ¿por qué no íbamos a hacer nosotros lo mismo?
No podemos saberlo todo, no podemos conocerlo todo, no podemos saber cómo hacer todas las cosas en cada momento y por ello muchas veces cometeremos errores.
El error es tu mejor maestro. Si cometes un error es porque aún hay una lección que aprender, pero eso no es malo, simplemente es parte del proceso. Yo me he equivocado infinidad de veces y gracias a ello he conseguido perfeccionarme en mi trabajo, en el tipo de amistades que me rodean en este momento, me ha ayudado a saber poner límites sanos con los demás y a darme cuenta de que soy un ser humano NORMAL. Porque es una falacia creer que podemos no equivocarnos, así que lo mejor es aceptar que el error es parte del aprendizaje y del proceso ya que gracias a él mejoramos y que gracias a ello la humanidad se mantiene viva.

TU VALÍA NO DEPENDE DE LA APROBACIÓN DE LOS DEMÁS

Esto es verdaderamente importante. Somos muchos los que en algún momento hemos caído en la creencia de que necesitamos la aprobación constante de los demás, y lo peor, depositamos nuestra autoestima en el reconocimiento externo. Esto es un saco lleno de sufrimiento porque como ya hemos dicho, es IMPOSIBLE caerle bien a todo el mundo, ¿acaso a ti te parece todo el mundo agradable, o simpático, o educado, o te apetece estar siempre con todo el mundo, o apruebas cada acción que lleva a cabo la gente? Seguro que tu respuesta es un no. Que tu jefe no reconozca tu trabajo no te hace ser peor persona, y que te ascienda no te hará mejor persona tampoco. Nuestra valía no depende de algo externo. Valora tu capacidad para conseguir objetivos, retos y metas, pero no caigas en el juicio crítico hacia ti mismo y menos deposites tu autoestima en ello.
Acéptate incondicionalmente, eso es lo que verdaderamente si necesitas. Ámate como ser humano perfecto que eres solo por el simple hecho de ser quien eres, único e irremplazable. Nadie puede ser tú, por lo que has de cuidar de ti mismo con amor, como si de tu mejor amigo se tratase, como si a un pequeño niño le hablases con amor y cariño. Necesitas ser respetuoso y amoroso contigo mismo.

SER UNO MISMO TAMBIÉN PUEDE ESTAR BIEN
Como ya venimos hablando intentamos complacer a los demás, cambiarnos a nosotros mismos, exigirnos sin parar para dejar de ser quienes somos…
Te voy a pedir que por un momento alabes la persona que hoy eres. Quiero que pares y pienses en aquellas cosas que si eres capaz de ver en ti, que te gustan, que te hacen incluso diferente, que alegran a los demás, que valoran de ti, que tú sabes que tienes aunque no lo digas en voz alta. Te prometo que son infinitas, pero al principio puede costar un poco darse cuenta. Por ejemplo: soy creativa, valiente, divertida, generosa, resolutivo, compasiva, sincero…
Coge papel y boli y haz la lista más larga que seas capaz. Después trata de poner cada día toda la atención en al menos una de esas cualidades. Ponla en práctica, obsérvate llevándola a cabo, píllate en comportamientos asociados a esa cualidad y ¡celébralo!
Gastamos tanta energía en fijarnos en nuestras debilidades que llega un momento que somos incapaces de darnos cuenta de la infinidad de cosas increíbles que tenemos, que hacemos y que somos.
Contágiate de lo bueno que tienes, créeme que de ese modo también lograrás contagiar a los demás.

Y por supuesto MEDITA. Ya conoces los beneficios de la meditación porque Mar es una excelente maestra que pone al servicio de todos sus enseñanzas y aprendizaje sobre esto, pero la meditación te ayudará a parar, escuchar en silencio a tu propia voz interna y a tener una dirección clara en tus acciones, que muchas veces es simplemente soltar y confiar.

Espero que este artículo haya sido de tu agrado.