ESTRÉS, VISIÓN Y YOGA

Hoy en día la mayoría de los seres humanos sufren estrés en mayor o menor grado.

El estrés se define como la reacción fisiológica del cuerpo ante una situación que se percibe como amenazante o cuando la demanda del exterior parece superar las capacidades para superarla con éxito.

Los cambios acelerados que están sucediendo en el mundo actual hacen que el indestres trabajoividuo tenga que adaptarse rápidamente a las nuevas situaciones.  Nuevos retos, presiones en el trabajo, situaciones laborales inciertas…hacen que la adaptación sea cada vez más costosa y que sometamos a nuestro cuerpo a una presión que con el tiempo puede derivar en problemas de salud.

Tenemos, sin embargo que distinguir entre el estrés bueno (eustrés) y el dañino (distres).

Eustrés

Es el estrés positivo. Es el que nos ayuda para enfrentar los retos y superarlos. Nos permite adaptarnos a los cambios y reaccionar rápidamente para resolver los problemas,

Una cantidad adecuada de estrés estimulante y saludable nos ayuda a realizar las tareas rápido y más eficazmente. Aumenta la resistencia , los músculos se fortalecen y el pensamiento se agudiza.

Sin embargo si sostenemos este eustrés en el tiempo ya no es tan beneficioso. Muy al contrario,  es bastante dañino para la salud.

Distrés

Cuando decimos eso tan habitual últimamente de “estoy estresado/a”, es a este tipo de estrés al que nos estamos refiriendo.

Cuando padecemos  este tipo ingresamos en una etapa donde el organismo se desequilibra dando lugar a alteraciones y síntomas muy diversos.

Fatiga mental, cansancio general, contracturas musculares, dolor de cabeza, baja respuesta del sistema inmunológico, tristeza, irritabilidad… por citar algunos.

Y esta situación puede hacerse crónica y dar lugar a problemas de salud mucho más graves.

Entonces , ¿qué podemos hacer para gestionar nuestro estrés? Está claro que la sociedad avanza a un ritmo vertiginoso y que los cambios son constantes. Las nuevas tecnologías y la globalización crean incertidumbre en el ámbito laboral. Cada día “tenemos menos tiempo para nosotros mismos” y los medios de comunicación nos bombardean con malas noticias y nos auguran un futuro bastante feo.

Afortunadamente hay muchas herramientas para eliminar esa tensión de tu vida. Practicar yoga es la mía. La práctica del yoga te permite experimentar la calma y te ayuda a reconectar con tu estado natural del relax. Sin embargo no es la única, te invito a leer el artículo “Estrés” en el blog del equipo Recrearte, liderado por unas grandes mujeres y excelentes profesionales. Estoy segura de que si el yoga no es lo tuyo, encontrarás la herramienta que necesitas para liberarte de la tensión.

De cualquier manera y cualquier forma que elijas, lo importante es que te tomes el tiempo y te comprometas contigo para mejorar tu salud, tu bienestar y tu vitalidad.

Realizar alguna actividad física, alimentación saludable, buen descanso y sobre todo guardar unos minutos de tu día para estar en silencio. Puedes meditar si eso es lo que te gusta, o simplemente sentarte, respirar y sentirte.

Por experiencia, se que esos minutos al día harán la diferencia en tu vida, una vez que lo hagas un hábito en tu día a día.

¿Cómo afecta el estrés a la visión?

El ojo es una parte de todo nuestro organismo y también se ve afectado por el estado de distrés en el que nos encontremos.

A eso se suma las largas jornadas laborales frente al ordenador, juegos y lectura en móviles y tablets.

Al final del día la mayoría de nosotros sentimos fatiga visual o incluso dolor de ojos o de cabeza.

Desde luego una buena refracción es aconsejable para descartar además pequeños defectos refractivos que nos estén llevando a hacer un sobre-esfuerzo.

Los síntomas más comunes des estrés en los ojos son los siguientes:

·         Temblor de ojos e inflamación. Es una molestia producida por el temblor involuntario del músculo que se encarga de elevar los párpados: Musculo de Müller. Suele remitir cuando la persona se relaja.

·         Dolor de cabeza, localizado generalmente en zonas  frontal y temporal

·         Pesadez de los párpados y enrojecimiento de los ojos.

·         Sequedad ocular

·         Visión borrosa

·         Pérdida súbita de la visión (transitoria), producida por la inflamación de la mácula. Si bien en un síntoma que suele desparecer a los pocos minutos, siempre habrá que consultar a un oftalmólogo en este último caso.

¿Qué puedo hacer para relajar mis ojos?

Ya ha hablado en otras entradas del blog sobre algunos métodos, entre ellos:

·         Ejercicios de respiración

·         Palmingflecha calm

·         Descansar mirando a la lejanía.

 

 

 

Hoy te propongo uno que va relajar tu cuerpo, tu mente y por supuesto tu sistema ocular.

 

 

MEDITACIÓN CAMINANDO

Es fin de semana y hace un tiempo espléndido, al menos aquí en Madrid, donde vivo. Aunque el clima es lo menos importante si te decides a tomar un tiempo para pasear hoy.

Os dejo una meditación que hacemos en Kundalini yoga mientras caminamos.
Puedes hacerla solo/a o en compañía. Si es la segunda opción mantén el silencio el tiempo que hayas decidido hacer la meditación.

Utilizamos un mantra: SAT NAM, WAHE GURU

Presta a tención a la planta de tus pies y cuando apoyes el izquierdo mentalmente Sat Nam y cuando apoyes el derecho Wahe Guru.

Mira a lo lejos y manten la respiración relajada y completa. Ojalá puedas hacerlo en plena naturaleza dejando que los sonidos de tu alrededor te invadan y te llenen de energía.

Se consciente en todo momento de cómo caminas, camina como si besaras la tierra con tus pies decía Titch Nhat Hanh.

Sigue repirando conscientemente y observa las sensaciones en todo tu cuerpo.

Cuando lo hagas notarás un nuevo estado, más relajado, más  vital y más en conexiópiesn con el mundo que te rodea. Y ese contacto con todo lo que hay te ayudara a entender y superar cualquier desafío.

Confío en que lo hagas y después me comentes qué tal ha ido. Después de este paseo consciente, ¿cómo te sientes?

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Si quieres aprender más sobre yoga ocular te invito al taller intensivo que impartiré el 28 de mayo,